Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han intervenido 993.982 litros de combustible destinados al petaqueo de narcolanchas entre 2020 y 2025 sólo en la provincia de Cádiz. Así lo refleja una respuesta escrita del Gobierno a una pregunta formulada en el Senado por la senadora del PP Teresa Ruiz-Sillero.
Los datos evidencian un fuerte repunte de esta actividad vinculada al narcotráfico durante los dos últimos años, especialmente en 2025, cuando las incautaciones alcanzaron los 381.682 litros, la cifra más alta de toda la serie.
Año por año, las cantidades decomisadas fueron de 127.650 litros en 2020, 159.777 en 2021, 76.370 en 2022 y 41.192 en 2023. Sin embargo, la tendencia cambió de forma drástica en 2024, cuando las intervenciones ascendieron hasta los 206.951 litros, antes de dispararse este año.
El Gobierno ha precisado que estas actuaciones se han desarrollado dentro del ámbito del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, un dispositivo que abarca las cinco provincias costeras andaluzas y también Sevilla.
El denominado petaqueo constituye una de las piezas clave de la logística del narcotráfico en el sur de España. La actividad consiste en el transporte y suministro de gasolina para abastecer a las narcolanchas que operan en el Estrecho, una infraestructura clandestina que durante años se movió en un vacío legal y con penas reducidas.
La presión policial y el aumento de las intervenciones llegan además después de la reciente reforma del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para endurecer el castigo contra esta actividad.
En concreto, la modificación del artículo 568 del Código Penal incorpora un nuevo apartado para establecer penas de entre tres y cinco años de prisión cuando la sustancia inflamable sea combustible líquido. La reforma tipifica expresamente la tenencia, el transporte y el suministro de gasolina destinada a estas redes criminales.
La Fiscalía explicó tras la aprobación de la norma que el objetivo pasa por atacar uno de los principales soportes logísticos de las organizaciones dedicadas al narcotráfico en el Campo de Gibraltar y la costa andaluza, donde las narcolanchas mantienen una elevada capacidad operativa pese al refuerzo policial de los últimos años.