«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La iniciativa ha sido impulsada por la plataforma 'Sí a Almaraz, Sí al futuro'

Más de 400 empresas se suman a una campaña en defensa de la central nuclear de Almaraz que el Gobierno quiere cerrar

Central nuclear de Almaraz. Redes sociales

Más de 400 empresas de la comarca de Campo Arañuelo han exigido públicamente la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz, en una movilización sin precedentes del tejido económico local que alerta del impacto que tendría su cierre sobre el empleo, la actividad empresarial y el futuro de la zona.

La iniciativa, impulsada por la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’ junto a distintas asociaciones empresariales y comerciales, se traducirá en una campaña visible en las calles, con centenares de establecimientos mostrando carteles de apoyo a la central. La acción ya ha arrancado en el entorno más cercano a la instalación, pero sus promotores pretenden extenderla progresivamente a otros municipios de la provincia e incluso al conjunto de Extremadura.

Desde la organización subrayan que se trata de una propuesta abierta, dirigida a cualquier negocio o ciudadano que considere que el mantenimiento de la central es clave para evitar el deterioro económico y la despoblación. En este sentido, destacan el carácter transversal de la campaña, que busca sumar apoyos más allá de posiciones políticas concretas.

El movimiento llega en un momento especialmente sensible, marcado por el debate sobre el futuro energético en España y Europa. De hecho, representantes de la plataforma trasladaron recientemente sus reivindicaciones al Parlamento Europeo, donde defendieron el papel de Almaraz como motor industrial y como herramienta para fijar población en el medio rural. Según explican, sus planteamientos encontraron receptividad entre eurodiputados de diferentes países, especialmente en un contexto de incertidumbre por los precios de la energía.

Aun así, los impulsores de la campaña insisten en que la decisión final dependerá del Gobierno español, donde consideran que persiste la amenaza de cierre. En su opinión, esta posibilidad responde a políticas energéticas alineadas con la Agenda 2030 y lo que califican como un «catastrofismo climático» compartido por PP y PSOE en Bruselas, que, a su juicio, pone en riesgo infraestructuras estratégicas plenamente operativas.

Por ello, hacen un llamamiento a la ciudadanía y al conjunto del tejido empresarial para implicarse activamente en la defensa de la central, convencidos de que su continuidad es fundamental para garantizar el desarrollo económico de la comarca y evitar un mayor abandono del territorio.

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