La oposición argelina y varios medios magrebíes aseguran que el general Abdelkader Haddad, exjefe de la contrainteligencia del país (DCSI), habría logrado huir en patera hacia España tras abandonar el arresto domiciliario en el que se encontraba desde mayo. La fuga se habría producido con la ayuda de militares afines.
Conocido por el alias de Nasser Djenn, Haddad fue destituido hace cuatro meses tras haber alcanzado la cúspide de la DCSI en 2024. Antes, había huido a España en 2018 durante las purgas ordenadas por el general Gaid Salah. A su regreso, ocupó puestos clave en el régimen, incluido el tristemente célebre Centro Antar, acusado de ser un centro de torturas en Argel.
Según el activista y exdiplomático Mohamed Larbi, la capital y sus alrededores se encuentran en un inusitado estado de alerta, con retenes de seguridad y cierre de fronteras. El jefe del Estado Mayor, Said Chengriha, ordenó incluso el bloqueo de los pasos entre Argelia y Túnez, mientras el Consejo Supremo de Seguridad celebraba una reunión urgente para analizar el alcance de la brecha.
Larbi asegura que el general habría escapado en una lancha rápida rumbo a la costa española, con la colaboración del coronel Souay Zarqin. Otros opositores, como Walid Kabir, apuntan a que el exjefe de inteligencia viajó en las mismas embarcaciones utilizadas habitualmente en la inmigración ilegal hacia Baleares.
La fuga ha provocado destituciones inmediatas, como la del director central de Seguridad Militar, el general Mahrez, puesto bajo arresto tras confirmarse la noticia. Para Larbi, lo ocurrido revela la fragilidad del sistema y la incapacidad del régimen para controlar incluso a los altos mandos investigados por conspiraciones y violaciones de derechos humanos.
Por su parte, el influyente opositor Amir Boukhors (‘Amir DZ’) sostiene que Haddad pudo haber recibido ayuda de sectores del propio ejército, pero no descarta que siga escondido en Argelia a la espera de salir del país de forma segura.
La huida de Haddad, si se confirma, tendría consecuencias directas para España: no solo se trataría de la entrada irregular de un alto cargo militar por vía de inmigración ilegal, sino también de una señal de inestabilidad creciente en Argelia, país clave en el suministro energético y origen de buena parte de la presión migratoria sobre las costas españolas.