«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
sólo el 59% de los estudiantes procede de familias sin antecedentes migratorios

Cuatro de cada diez alumnos en Alemania tienen al menos un padre extranjero

Niños llegando a una escuela primaria en Berlín. Europa Press.

La transformación demográfica de Alemania ya no es una proyección de futuro ni una hipótesis académica: es una realidad plenamente instalada en las aulas. Según los últimos datos oficiales de la Oficina Federal de Estadística (Destatis), correspondientes a 2024, el 41% de los alumnos de los centros de enseñanza general del país tiene algún tipo de origen migratorio.

De ese porcentaje, el 29% presenta lo que las autoridades alemanas denominan «historia de inmigración», una categoría estadística que incluye tanto a los estudiantes que inmigraron ellos mismos como a aquellos cuyos dos progenitores lo hicieron desde el año 1950. A este grupo se suma otro 12% de alumnos con un sólo progenitor inmigrante, lo que eleva de forma clara el peso demográfico del fenómeno migratorio en el sistema educativo alemán.

En consecuencia, sólo el 59% del alumnado alemán carece por completo de antecedentes migratorios, una cifra que confirma un cambio estructural profundo en apenas una generación.

El crecimiento no es marginal ni gradual. En 2019, el porcentaje de alumnos con historia de inmigración se situaba en el 26%. En apenas cinco años, la cifra ha aumentado tres puntos porcentuales, consolidando una tendencia que no muestra signos de estabilización.

Este cambio afecta de manera desigual al territorio. En los grandes núcleos urbanos —especialmente Berlín, Hamburgo, Renania del Norte-Westfalia o Bremen—, el porcentaje de alumnos con origen migratorio supera ampliamente la media nacional, llegando en algunos distritos escolares a ser claramente mayoritario.

El contraste con el cuerpo docente es significativo. Mientras cuatro de cada diez alumnos tienen origen migratorio, sólo alrededor del 11% de los profesores en la enseñanza general comparte ese mismo perfil. El resultado es una brecha cultural, lingüística y educativa que numerosos expertos y asociaciones docentes vienen señalando desde hace años.

Las dificultades de integración lingüística, la sobrecarga del sistema educativo, la concentración de alumnado vulnerable en determinados centros y la caída general del rendimiento académico en algunas regiones son ya temas recurrentes en los debates educativos alemanes, aunque rara vez se abordan desde una perspectiva estructural.

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