«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Las renuncias de Miatta Fahnbulleh, Alex Davies-Jones, Jess Phillips y Zubir Ahmed suponen el golpe más duro hasta ahora

Cuatro miembros del Gobierno británico dimiten en bloque y exigen a Starmer que fije un calendario para abandonar el poder

Keir Starmer. Europa Press.

La crisis interna del laborismo británico se ha agravado este martes con la dimisión de cuatro miembros del Gobierno de Keir Starmer, que han abandonado sus cargos tras la debacle electoral del partido en las elecciones locales y han pedido al primer ministro que establezca un calendario para una transición ordenada.

Las renuncias de Miatta Fahnbulleh, Alex Davies-Jones, Jess Phillips y Zubir Ahmed suponen el golpe más duro hasta ahora contra el liderazgo de Starmer, que se resiste a dimitir pese al creciente malestar en su propio grupo parlamentario. Más de 80 diputados laboristas han pedido ya que el primer ministro se aparte o fije una fecha para abandonar Downing Street.

Fahnbulleh, hasta ahora secretaria de Estado de Descentralización, Fe y Comunidades, instó a Starmer a «hacer lo correcto por el bien del país y del partido» y a abrir una transición ordenada. En su carta de dimisión, lamentó que el Gobierno no haya actuado con la «visión, rapidez y ambición» que exigía el mandato recibido en las urnas.

La ya exsecretaria para Víctimas y Violencia contra Mujeres y Niñas, Alex Davies-Jones, también reclamó al primer ministro que adopte medidas «audaces y radicales». En su carta, calificó de «catastrófica» la magnitud de las derrotas electorales en Gales y en el conjunto del Reino Unido, y afirmó que el país «ha hablado» y que el laborismo debe escuchar.

La dimisión más simbólica ha sido la de Jess Phillips, una de las figuras laboristas más conocidas en materia de protección y violencia contra las mujeres. Phillips aseguró que Starmer es un «hombre bueno», pero añadió que eso «no es suficiente». También criticó la falta de decisión del Ejecutivo en asuntos como la protección de menores frente a abusos en internet.

El cuarto en abandonar el Ejecutivo fue Zubir Ahmed, secretario para Innovación y Seguridad en la Salud, que pidió a Starmer «hacerse a un lado» por «deber nacional». Ahmed sostuvo que la población británica ha perdido «irremediablemente» la confianza en el primer ministro y que su permanencia en el cargo se ha vuelto «totalmente insostenible».

La rebelión se produce después del desplome laborista en las elecciones locales, autonómicas y municipales, en las que Reform UK, la formación liderada por Nigel Farage, avanzó con fuerza mientras los verdes también lograron resultados relevantes en áreas urbanas. El castigo en las urnas ha convertido el liderazgo de Starmer en el principal asunto de la política británica.

Starmer, sin embargo, ha rechazado por ahora dimitir. Según medios británicos, comunicó a su gabinete que no abandonará el cargo sin un desafío formal al liderazgo y defendió que su obligación es «seguir gobernando». Varios ministros del núcleo duro han salido públicamente en su defensa, aunque las dimisiones muestran que la disciplina interna empieza a romperse.

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