El Gobierno alemán ha aprobado una asignación de seis millones de euros en ayuda al desarrollo para financiar un proyecto de «gestión forestal con perspectiva de género» en la India, una iniciativa que vuelve a poner de relieve la exportación del dogma identitario europeo a terceros países mediante fondos públicos.
El programa está gestionado por la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ) y estará en vigor hasta agosto de 2028, con el objetivo declarado de reforzar una supuesta gestión «sensible al género» de los ecosistemas forestales y de los sistemas agroforestales en el país asiático.
El proyecto se articula en tres grandes líneas de actuación. En primer lugar, formación técnica y en habilidades «blandas» para organismos públicos, autoridades locales e instituciones de investigación, con el fin de aplicar prácticas climáticamente resilientes y adaptadas a criterios de género. En segundo término, se prevé la elaboración de planes de acción y de seguimiento de género, alineados con el Código Nacional de Planificación Forestal de la India de 2023, incluyendo planes de desarrollo local y distrital. Finalmente, el programa impulsa actividades generadoras de ingresos, apoyando cooperativas agrícolas y grupos de autoayuda con especial énfasis en la inclusión de género.
La decisión coincide con la visita oficial a la India del canciller alemán Friedrich Merz, líder de la CDU, que se desplazó al país para reforzar las relaciones diplomáticas y económicas con la potencia asiática de 1.500 millones de habitantes. Durante el viaje, Merz participó junto al primer ministro indio Narendra Modi en actos simbólicos como el Festival Internacional de Cometas en Ahmedabad.
Sin embargo, el anuncio del proyecto ha reavivado la controversia en Alemania sobre el uso del presupuesto federal para fines ideológicos, especialmente después de que el propio bloque CDU/CSU prometiera limitar la financiación de determinadas ONG y programas de activismo político.
Pese a esos compromisos, el Ejecutivo mantiene una fuerte inyección de fondos en iniciativas vinculadas a la agenda progresista. Sólo este año, el Ministerio Federal de Familia ha destinado 182 millones de euros al programa «Democracia Viva», que financia a organizaciones como la Fundación Amadeu Antonio y la plataforma digital izquierdista Correctiv.