«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Las elecciones son este jueves

El partido soberanista Reform UK se dispara hasta el 26% y amenaza con arrasar a laboristas y conservadores en las elecciones locales británicas

Nigel Farage, de Reforma UK. Europa Press.

Reform UK, el partido liderado por Nigel Farage, se encamina a una fuerte irrupción en las elecciones locales británicas de este jueves, en las que se renovarán más de 5.000 concejales y que podrían convertirse en un nuevo golpe para el laborismo de Keir Starmer y para unos conservadores todavía debilitados tras su derrota histórica de 2024.

La formación soberanista y contraria a la inmigración ilegal ha logrado situarse por delante tanto del Partido Laborista como del Partido Conservador en varios sondeos nacionales. Según YouGov, Reform lleva meses rondando el 26% de intención de voto, frente al 19% de los conservadores y el 18% del laborismo, mientras los Verdes alcanzan el 15%. Además, las proyecciones de YouGov apuntan a avances significativos de Reform en zonas como West Midlands, con posibilidades de encabezar el voto en los 13 municipios analizados.

El ascenso de Reform UK se explica, en buena medida, por su posición dura frente a la inmigración ilegal y por el hartazgo de una parte creciente del electorado con los dos grandes partidos tradicionales. La llegada de inmigrantes ilegales en pequeñas embarcaciones a través del Canal de la Mancha se ha convertido en uno de los grandes asuntos de la política británica, especialmente en localidades donde antiguos centros militares han sido reconvertidos para alojar a solicitantes de asilo.

El lema de campaña de Farage, «Vota Reform, echa a Starmer», busca captar tanto al votante conservador decepcionado como al antiguo votante laborista de zonas obreras que considera que Westminster ha abandonado sus preocupaciones reales: inmigración, impuestos, inseguridad, deterioro de los servicios públicos y coste de vida.

Según el laboratorio de ideas More in Common, Reform UK podría obtener entre 1.200 y 1.600 concejales en Inglaterra, después de haber logrado ya un 40% de voto en las elecciones locales más reducidas de 2025. La prensa británica coincide en que la jornada puede provocar un fuerte terremoto político, con pérdidas importantes para laboristas y conservadores y un avance simultáneo de Reform y de los Verdes.

Farage, que obtuvo un escaño en la Cámara de los Comunes en 2024, ha convertido a Reform en una amenaza directa para el bipartidismo británico. El partido cuenta ya con ocho diputados y aspira a utilizar las elecciones locales como plataforma para consolidarse como alternativa nacional antes de las próximas generales, previstas para 2029.

La formación ha prometido aplicar deportaciones masivas si llega al Gobierno. Reform sostiene que Reino Unido podría tener hasta 600.000 inmigrantes ilegales y plantea construir centros de detención con capacidad para retener hasta a 24.000 personas de forma simultánea mientras se tramita su expulsión. En los últimos días, además, ha propuesto ubicar nuevos centros en zonas que voten al Partido Verde, una medida que sus dirigentes presentan como una forma de someter las consecuencias de la política migratoria al «consentimiento democrático».

En Braintree, una localidad de Essex de unos 45.000 habitantes, la inmigración se ha convertido en un asunto central desde que una antigua base aérea cercana fue reformada para alojar a solicitantes de asilo. Allí, antiguos votantes conservadores han comenzado a inclinarse hacia Reform, denunciando el coste económico de la inmigración ilegal y el abandono de las comunidades locales.

El diputado Robert Jenrick, exministro conservador y ahora uno de los rostros que han acompañado la campaña de Reform en Essex, ha asegurado que muchos británicos sienten que los viejos partidos les han «fallado de forma masiva». A su juicio, los ciudadanos ven una inmigración demasiado elevada, impuestos demasiado altos y un país en el que «nada parece funcionar», desde los baches en las carreteras hasta las listas de espera del sistema sanitario.

Reform también espera obtener buenos resultados en Gales y Escocia, donde se celebran comicios a los parlamentos autónomos. Farage ha llegado a afirmar que el Partido Conservador desaparecerá como partido nacional tras las elecciones, una advertencia que refleja la presión creciente sobre Kemi Badenoch, líder tory, que ha intentado frenar la fuga de votantes acusando a Farage de cambiar constantemente de posición y de no respetar las reglas.

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