«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La oposición acusa duramente al premier

El premier británico, el laborista Starmer, acusado de sobornar a su Secretario para que «mantuviera silencio» tras verse salpicado por el Caso Epstein

Keir Starmer. Europa Press

El primer ministro británico laborista, Keir Starmer, afronta una nueva tormenta política tras ser acusado por la oposición conservadora de haber pactado un pago de 260.000 libras de dinero público (casi 300.000 euros) para comprar el silencio del destituido secretario del Gabinete, Chris Wormald, en uno de los episodios más controvertidos desde su llegada al poder.

Según publica The Telegraph, la denuncia fue formulada por Claire Coutinho, ministra conservadora en la sombra, quien aseguró que el Gobierno habría acordado un despido para evitar que el alto funcionario criticara públicamente al Ejecutivo tras su salida. Chris se convirtió el jueves en el secretario del Gabinete con menos tiempo en el cargo en la historia reciente del Reino Unido, al abandonar el puesto apenas un año después de su nombramiento, en el marco de una reestructuración total de Downing Street.

La polémica ha abierto una nueva crisis política para Keir Starmer, que atraviesa la peor semana de su mandato tras el estallido del escándalo Mandelson, que ya le costó la dimisión de su jefe de gabinete y de su director de comunicación, además de provocar peticiones abiertas de dimisión dentro de su propio partido.

En declaraciones a Times Radio, Coutinho calificó el despido como una prueba de que el liderazgo de Starmer es «increíblemente caótico» y afirmó que «estamos hablando de un funcionario público que recibe una enorme cantidad del contribuyente para que no diga nada». A su juicio, «todo esto huele a un Gobierno que se niega a asumir la responsabilidad de sus errores».

La salida de Wormald ha provocado una rebelión interna en el Servicio Civil, donde varias figuras de alto nivel acusaron al primer ministro de utilizarlo como chivo expiatorio de sus propios fracasos políticos. El ex secretario del Gabinete O’Donnell calificó el trato dispensado a Wormald de «lamentable» y denunció la existencia de «informes anónimos diseñados para socavar su autoridad», en una práctica que, según dijo, se ha repetido desde el inicio del mandato laborista.

Sir Chris será previsiblemente sustituido por Dame Antonia Romeo, una figura polémica que ya fue investigada por acusaciones de acoso y uso indebido de gastos, de las que finalmente fue exonerada. Todo ello se produce mientras Starmer lucha por su supervivencia política, debilitado por escándalos, dimisiones en cascada y crecientes críticas internas.

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