«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Le Pen ha calificado la invitación como «una afrenta inaceptable»

Macron se reúne con el presidente de Siria vinculado a Al-Qaeda mientras embarga armas a Israel y ataca a Netanyahu

Ahmed al-Sharaa junto a Emmanuel Macron. Redes sociales

El primer ministro de Francia, Emmanuel Macron, ha accedido a reunirse con el líder de Siria, Ahmed al-Sharaa, en su primera visita a Europa desde que asumió el poder tras el derrocamiento de Bashar al-Assad. La cita, que tuvo lugar este miércoles en el Palacio del Elíseo, ha desatado las críticas de miles de europeos debido a la matanza de cristianos que se está realizando en el país islámico y la postura que ha mostrado el parisino con otros líderes como Netayahu.

La llegada de al-Sharaa, ex dirigente del grupo islamista Hayat Tahrir al-Sham (HTS), también ha generado una oleada de reacciones políticas. Aunque su presencia ha sido posible gracias a una exención especial a la prohibición de viajar impuesta por la ONU, la decisión francesa ha sido recibida con duras críticas por parte de la oposición. Marine Le Pen, líder de la derecha soberanista, no ha dudado en calificar la invitación como una «afrenta inaceptable», apuntando al pasado extremista del mandatario sirio y su presunta relación con grupos vinculados al terrorismo yihadista.

En contraste, desde el Gobierno francés se ha defendido el encuentro como una oportunidad para reforzar la estabilidad en Oriente Medio y abrir canales con las nuevas autoridades en Damasco. «Negarnos al diálogo sólo favorece a los extremistas», ha sostenido el ministro de Exteriores Jean-Noël Barrot, subrayando que Francia mantendrá una postura crítica pero constructiva hacia el nuevo liderazgo sirio.

Paralelamente, Emmanuel Macron no ha dudado en criticar al Gobierno de Israel y ha advertido del riesgo de una catástrofe humanitaria si no se incrementa de forma urgente la asistencia internacional: «Los gestos diplomáticos deben ir acompañados de medidas reales que alivien el sufrimiento de la población».

De hecho, ha exigido al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, un alto el fuego inmediato, argumentando que es «la única vía posible para facilitar la liberación de rehenes y el ingreso de ayuda humanitaria». «El sufrimiento de los civiles en Gaza debe cesar ya», sentenció Macron, quien también ha abogado por reactivar una solución de dos Estados como horizonte político estable.

Las palabras del presidente francés no han estado exentas de consecuencias. En octubre de 2024, su llamado a suspender la exportación de armamento francés a Israel generó un choque frontal con Netanyahu, quien calificó la postura gala de «deshonrosa» y prometió seguir adelante «con o sin su apoyo». Macron, por su parte, respondió lamentando lo que consideró una reacción «excesiva» del líder israelí y recordó que Francia «sigue siendo un aliado firme, aunque crítico».

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