Varios grupos de inmigrantes ilegales han sido vistos marchándose de forma precipitada de Belfast tras el levantamiento popular anti-inmigración provocado por el intento de decapitación de Stephen Ogilvie, un hombre de unos 40 años, a manos de un sudanés que entró en Irlanda del Norte obteniendo un asilo express de manera irregular.
La reacción de los vecinos de Belfast se ha desatado después de que se hayan viralizado en redes sociales imágenes del agresor africano sentado sobre la víctima, que estaba tendida en el suelo sangrando, golpeándolo repetidamente y tratando de decapitarlo.
Desde ese momento, grupos de patriotas irlandeses se han echado a las calles de Belfast para protestar airadamente contra la invasión musulmana de la ciudad irlandesa y el aumento desproporcionado de la criminalidad, incluyendo intentos de asesinato como el de Ogilvie. Varias de esas protestas han terminado en incidentes de importancia, como la quema de vehículos o incluso domicilios particulares, en los que la policía norirlandesa se ha puesto del lado de los inmigrantes.
En algunos vídeos que circulan por las redes sociales se puede ver a grupos de musulmanes metiendo sus objetos apresuradamente en sus vehículos para marcharse de la ciudad, en lo que podría ser una reacción de temor ante la reacción de los vecinos de Belfast al intento de asesinato de Ogilvie.