El expresidente de Colombia Álvaro Uribe (2002-2010) ha anunciado este lunes que renuncia a la prescripción del caso por el que fue condenado a doce años de arresto domiciliario por supuesto fraude procesal y soborno de testigos, a la espera de poder demostrar su inocencia, ha incidido, en los tribunales.
«A pesar de que la ley me otorga un camino corto y sencillo para salir de este tortuoso proceso. No puedo aceptarlo, pues, aún con el peso de la injusta condena y estando mi libertad en juego, no puedo declinar el camino de la verdad», ha dicho en una carta enviada al Tribunal Superior de Bogotá.
El tribunal tiene entonces hasta octubre de 2027 para emitir su sentencia en segunda instancia, una vez el caso quedaría archivado el 16 de octubre de este año si Uribe no hubiera apostado por esta sorpresiva maniobra, que justifica por su obligación, ha destacado, de «dar ejemplo» y defender «la verdad».
«He solicitado que se reconozca mi inocencia, probada en juicio», ha dicho Uribe, quien ha explicado que la «confianza» que depositaron en él sus electores le obliga a tomar este camino «por más difícil o riesgoso» que fuera. «Es correcto y coherente» con la verdad, ha incidido.
Uribe también ha aprovechado para criticar cómo se llevó a cabo la valoración de las pruebas en primera instancia y ha reclamado al tribunal que analice su apelación en base a «un análisis sereno, ponderado e integral».