Las autoridades de Portugal, en cooperación con Colombia, han asestado un duro golpe al narcotráfico internacional tras interceptar un submarino cargado con cerca de ocho toneladas de cocaína en aguas del océano Atlántico, en las proximidades de las islas Azores, territorio portugués. La operación se saldó con cuatro detenidos, tres de ellos de nacionalidad colombiana y uno venezolano.
El director de la Policía Nacional de Colombia, general William Rincón, confirmó este lunes el éxito del operativo y destacó que fue posible gracias al intercambio de información con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), lo que permitió localizar y neutralizar el cargamento antes de que alcanzara suelo europeo.
Según las primeras investigaciones, la droga era transportada en un narcosubmarino que habría partido desde las costas colombianas, una de las rutas habituales utilizadas por las redes criminales para introducir grandes cantidades de cocaína en Europa burlando los controles marítimos tradicionales.
Rincón subrayó que se trata de la mayor incautación de cocaína registrada hasta la fecha en Portugal, un dato que pone de manifiesto tanto la magnitud del cargamento como la creciente sofisticación de las organizaciones criminales que operan entre Iberoamérica y Europa.
Las autoridades continúan a la espera de la certificación oficial de la DEA, que confirmará los detalles técnicos del operativo y el peso exacto del alijo decomisado..