«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Los héroes son los que no creen en Winehouse

Hace tres años que me pregunto sobre la absurda muerte de Amy Winehouse. Lo hago cada vez que escucho el himno estilo “viva la muerte” que era “RehaB”. Winehouse murió dicen que de un abuso etílico. Esto es, llevaba más alcohol que sangre en las venas. Muchos creen que las drogas también tuvieron que ver; en fin la diva de Camden Town se apagó, pero su música sigue burning a los jóvenes de todo el mundo.

La paradoja es que una sociedad que multa a los que beben fuera de horas (la británica); o que prohíbe fumar en la mayoría de lugares, permita himnos o letanías para jóvenes que son apologías concretas y brutales al consumo de drogas y de alcohol. Veo muchas chicos y chicas de 13 a 18 años flipadas con el look de Amy y bailando y cantando –aun sin saber lo que dice- el RehaB de Winehouse y siento escalofríos.

La música es un negocio, especialmente si se muere uno en pleno fulgor exitoso a los 27 años. Muchos hacen negocio contigo después, recuerden a Jimi Hendrix. Amy era otra “idolita” del embrutecimiento.  No sugiero que prohíban canciones, ni que las censuren, simplemente que no sean apologías del camino sin retorno para los jóvenes. ¿Es edificante ver a alguien consumir cocaína sobre un escenario? ¿Eso no es un show deplorable?

La malograda diva con su excéntrico y particular estilo, pelo oscuro , tatuajes y su exagerado maquillaje son aún fuente de inspiración en el mundo de la moda.

Sin ánimo de ser exhaustivo, ni moralista ¿es correcto hipnotizar a los jóvenes con sexy movements y letras como “Intentaron que fuera a Rehabilitación y No, No, No (…) si me he desmayado, pero cuando recobro el sentido, ni te enteras, ni te enteras, ni te enteras (sic)”. 

El argumento es que Papá “ya ha intentado llevarme a rehabilitación”, “pero no iré, no iré, no iré” se imaginan oír eso machaconamente si tienen un hijo al que trata de llevar a rehabilitación pero  ¿A quién le importa? 

Esa invitación a vivir peligrosamente ¿puede ser tan explícita? “No voy a perder 10 semanas para que crean que estoy sentando la cabeza”, cantaba Amy. Eso sacude el “ideario “ juvenil. nadie dice que Winehouse estaba en un error que quemó su vida por nada. Los héroes son los que van a rehabilitación, no los que siguen a Amy.

En España muchos se encogen de hombros porque esos seguidores de la británica quizá ni entiendan lo que dice. Puede ser, pero no vale de excusa.

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