«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
TRAS LA DECISIÓN DE Alejandro Gaviria DE PRESENTAR CANDIDATURA

Amenaza comunista sobre Colombia: Petro sigue liderando las encuestas pese a la división de la izquierda

Gustavo Petro, candidato del Foro de Sao Paulo a la presidencia de Colombia. Reuters
Gustavo Petro, candidato del Foro de Sao Paulo a la presidencia de Colombia. Reuters

El político izquierdista Gustavo Petro sigue liderando las encuestas de intención de voto a la Presidencia de Colombia, a pesar de los anuncios de nuevas candidaturas. La más reciente es la del, hasta el viernes 27 de agosto, rector de la Universidad de los Andes y exministro de salud del gobierno de Juan Manuel Santos, Alejandro Gaviria.

El anuncio formal de su candidatura generó importantes fracturas en partidos de la oposición como el Verde, que hoy gobierna en la capital del país, después de que una de sus más importantes congresistas, Juanita Goebertus, hiciera público su apoyo y expresara que Gaviria la representa.

Las reacciones no se hicieron esperar e incluso hay quienes sugieren que varios dirigentes políticos se encuentran en condición de doble militancia, es decir, militan en el partido al que constitucionalmente pertenece su escaño en un cuerpo colegiado de elección popular, pero, a la vez, apoyan a candidatos de otras colectividades o procesos de recolección de firmas para presentar nuevas candidaturas.

El asunto no es de poca monta, pues lo cierto es que, a día de hoy, ninguno de los partidos políticos que hacen parte de la coalición de gobierno logra exponer un candidato que se ubique en los primeros lugares en las encuestas, dejando un espacio vacío que pueden llenar algunos “outsiders” de la política, como el exrector Gaviria.

La reciente candidatura del también exministro Oscar Iván Zuluaga, quien perdió la segunda vuelta presidencial contra Juan Manuel Santos en 2014, ha logrado importantes apoyos en el Centro Democrático, partido del actual Presidente, pero no ha logrado consolidar una propuesta clara, más allá de alegar que toca unirse para evitar que llegue la izquierda al poder.

La reciente candidatura de la senadora María Fernanda Cabal, también del Centro Democrático, tiene una agenda programática más sólida, tomando las banderas de sectores libertarios, aunque sin dejar de lado posiciones muy firmes en temas de lucha contra el narcotráfico y valores tradicionales. Puede ser un punto de convergencia entre el conservatismo y los sectores libertarios, clave para ofrecer una verdadera alternativa sin ambages. 

En el caso de los partidos Liberal y Conservador, otrora mayoritarios en Colombia, ninguno logra consolidar una candidatura con suficiente respaldo para ser tomada en serio. En algún momento se pensó que Alejandro Gaviria podría ser candidato del liberalismo, mientras que otro exministro del gobierno Santos, Juan Carlos Echeverry, podría serlo por el conservatismo. Ambos han anunciado, sin embargo, que saldrán a buscar firmas que respalden sus candidaturas, dejando a sus partidos de origen, al menos así lo consideran los partidos, en el fango.

La familia del inmolado candidato presidencial Luis Carlos Galán, mantiene el respaldo a su hijo mayor, el exsenador Juan Manuel Galán, ahora con reconocimiento de personería jurídica al Nuevo Liberalismo, ordenada por la Corte Constitucional. Su hermano, Carlos Fernando, actualmente es concejal de Bogotá por haber logrado la segunda mayor votación en las elecciones a la alcaldía de la capital, tal como lo estipula el estatuto de la oposición en Colombia. Más de un millón de votos en la capital del país son un capital electoral que sin duda es buen punto de partida.

En el caso del partido Cambio Radical, cuyo líder más representativo es el ex vicepresidente Germán Vargas Lleras, las cosas parecen orientarse hacia presentarse como una fuerza pivotal y parlamentaria, que podría inclinar la balanza en la segunda vuelta presidencial, pues no se anuncia candidatura de su jefe máximo y tampoco de alguna figura relevante, como lo podría ser el exalcalde de Barranquilla, Alex Char, quien mantiene acercamientos con varios exalcaldes y exgobernadores, buscando una consulta interpartidista para elegir a un candidato que reúna a todas las facciones que ya gobernaron ciudades y departamentos importantes del país.

La izquierda, por su parte, está dividida entre el Polo Democrático, que hoy no tiene candidato a la presidencia; el nuevo partido Dignidad, escisión del Polo, que tiene a Jorge Robledo como candidato, pero que, a la vez, hace parte de la “coalición de la esperanza” que reúne a fueras políticas cercanas al derrotado SI en el plebiscito de 2016; y la Colombia Humana de Gustavo Petro que busca orientar lo que han llamado un “pacto histórico”, al que ya han adherido senadores del Polo Democrático, del Partido Liberal, e incluso senadores otrora uribistas y después Santistas como Roy Barreras y Armando Benedetti.

Faltan nueve meses para la primera vuelta de la elección presidencial y lo que se ve es mucha gente en las calles buscando firmas para poder presentar candidaturas “independientes” ¿Dónde están los partidos políticos? Divididos y jugando a opinar sobre todo y nada, pues sus facciones son realmente las que definen a quién apoyan, sin que nada ni nadie les pueda poner orden. En un escenario tan disperso sobra decir que cualquier cosa podría pasar, pero es menester hacer énfasis en que si no se logran articular al menos una o dos opciones como puntos de convergencia de quienes se oponen a Gustavo Petro, la suerte de Colombia estará echada y habrá fiesta en Miraflores.

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