'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
solo necesita la mitad más uno de los votos del congreso

AMLO sigue los pasos de Evo Morales y avanza en el control del litio mexicano

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador

Una vez que la oposición hizo fracasar su iniciativa de ley para que el Estado tuviera el absoluto control de la generación y distribución de la energía eléctrica, que equivale a implantar el socialismo, uno que monopoliza la economía y excluye a la inversión privada, ahora Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se lanza a por la estatización del litio, ese “oro blanco” útil para producir autos eléctricos y celulares en gran escala.

No sorprende que AMLO tenga exactamente la misma agenda energética que Evo Morales y ahora Gabriel Boric, dos socialistas del sur de América: uno ícono del supremacismo indigenista y el otro un ejemplo perfecto de marxismo posmoderno, que en su campaña a la presidencia advirtió la estatización de ese mineral.

Pero los argumentos de AMLO no son los de un gran estadista, sino los de alguien que alberga en su mente grandes prejuicios sobre los inversionistas privados, a los que claramente, y desde siempre, ha percibido como corruptos, saqueadores de la riqueza nacional y “conservadores”. Tres cosas que considera como sinónimos.

Sólo como una probada de los resentimientos políticos y prejuicios clasistas en que sostiene su narrativa se desprenden de sus declaraciones de este lunes 18 de abril: “Ayer, en la Cámara de Diputados se cometió un acto de traición a México por parte de un grupo de legisladores que, en vez de defender los intereses de la nación, lo público, se convirtieron en francos defensores de empresas extranjeras que se dedican a robar. Diputadas y diputados respaldaron a saqueadores. (…) Hoy, si así lo deciden, se va a discutir en la Cámara (de Diputados) para que nacionalicemos el litio; así de claro. Que solo se utilice para beneficio del desarrollo nacional”, apuntó. No aclaró cómo es que él y sólo él puede definir lo que es o no es apto para el “desarrollo nacional”.

Añadió AMLO que si su iniciativa era aprobada por mayoría simple, “se creará una empresa para que el mineral estratégico sea administrado directamente por el Estado mexicano”. Dijo que no habrá “concesiones” para el litio. Expuso que esa empresa del Estado se encargará de “explotar, explorar, extraer, procesar, industrializar y vender” el litio. La empresa sería operada desde la Secretaría de Hacienda, de Energía o de Economía.

No hay que pasar por alto que también dijo que en caso de que surgieran amparos o controversias, serían resueltos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la misma que ha sido catalogada como de progresista y activista del trapo verde y del supremacismo feminista, que se refiere al aborto como “un derecho” de la mujer. La misma que no atiende ni entiende el derecho fundamental a la vida, y que ha propuesto que los niños acompañados de cualquier adulto puedan modificar su género y su nombre en un trámite administrativo simplificado.

Dicho de otra manera, estaría en manos de la SCJN, tan cercana a una agenda de izquierdas, del Grupo de Puebla, resolver lo que se argumente en contra del monopolio socialista del litio.

El tema es que en el caso del litio, para “nacionalizarlo” (es decir estatizarlo, con perspectiva socialista), sólo se necesita la mitad más uno de los votos del Congreso; por lo que Morena ya tendría de entrada garantizada la reforma. Esto le importa a AMLO, ha dicho, porque el litio ha subido de precio 10 veces en sólo dos años.

Y para respaldar su lucha, nada mejor que usar como argumento a Simone de Beauvoir, esa filósofa marxista francesa, líder del feminismo radical, la misma que dijo que no bastaba con una revolución proletaria que acabara con la burguesía, sino que había que acabar con la familia, porque reproducía los esquemas del capitalismo. La misma que inventó el cuento de que “no se es mujer, se llega a serlo”, una de las bases de la ideología de género, del “eres lo que autopercibes que eres, porque no existe una esencia humana”. Tal es parte del existencialismo marxista.

La citó para criticar a la oposición que le echó sabiamente abajo su reforma socialista eléctrica: “Simone de Beauvoir, pone algo ahí que dice sobre los opresores (…). Dice algo así como que lo más lamentable es que los oprimidos defiendan a los opresores. Tiene un libro que se llama también así, creo que El pensamiento reaccionario o El pensamiento conservador. La gran dirigente del movimiento feminista, bueno, de nuestro tiempo, porque ahora ya hay otras dirigentes. En el tiempo que yo estudié ella era la más importante de las feministas…. Miren lo que dice: ‘El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos’. Era inteligente, ¿verdad?”.

Argentina, Chile y Bolivia son ricos en litio. Se calcula que juntos concentran hasta un 85% de este mineral a nivel mundial. Los tres países están jugando de una manera parecida en cuanto al control de este importante activo. No se puede pasar por alto que Evo Morales tuvo acercamientos con China.

Boric no tardará en tenerlos, puesto que en Chile ya China controla la distribución de energía eléctrica a gran escala. Y Alberto Fernández fue a China a firmar su adhesión a la nueva Ruta de la Seda, a cambio de llevarse 20 mil millones de dólares para construir infraestructura y comunicaciones, con lo que este 2022 hará flotar la economía, buscando reelegirse en 2023.

¿A quién le venderá México el litio? Primero tendría que contar con la tecnología para poder explorar, extraer, y todo lo que desea y planea AMLO. Cuando esto fracase, entonces, igual que Evo, volteará a ver a la iniciativa privada, trazando alianzas. Pero nadie le llamará, tal vez, “traidor a la patria”, como hoy él lo hace con los opositores.

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