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HAY 121 REOS DE CONCIENCIA EN LAS CÁRCELES DEL RÉGIMEN

Aumenta la persecución política en Nicaragua mientras la ‘oposición’ propone ‘cohabitar’ con Ortega

Foto: EuropaPress
Foto: EuropaPress

Una patrulla de la Policía permanece en la entrada de la casa del líder del Movimiento Campesino de Nicaragua, Freddy Navas. El régimen de Daniel Ortega lo mantiene encarcelado en su propio domicilio. No le permiten salir ni recibir visitas.

Navas es un expreso político que permaneció en las mazmorras del régimen casi un año por respaldar las protestas tras el estallido social en abril de 2018. Fue liberado por la ley de “amnistía” aprobada por el régimen en junio de 2019; sin embargo, no le permiten trabajar y está obligado a permanecer encerrado entre las paredes de su vivienda.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de Navas en agosto de 2019, tras considerar que se encontraba en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable a sus derechos, pero de nada le han valido a Ortega poco le ha importado las medidas del organismo a favor del líder campesino, sigue violando sus derechos.

Navas es uno de los líderes del Movimiento campesino que fue parte del primer diálogo que Ortega pidió con la participación de la iglesia católica como testigo y mediador.

Una patrulla de la policía sandinista afuera de la casa de Freddy Navas – Cortesía

Al preso político Sergio José Beteta un juez del régimen lo declaró culpable de un delito que no cometió. Beteta protestaba en una calle de la capital, Managua, a finales de diciembre, quemó una bandera del FSLN y alzó la de Nicaragua. Fue detenido por la Policía que le acusa de tráfico de drogas y portación ilegal de armas, pese a que existen evidencias de su protesta. La fiscalía pidió pena de 16 años y 900 días multa por los supuestos delitos.

Julia Cristina Hernández, 30 años, es una presa de conciencia, fue detenida el pasado 7 de enero y el 3 de marzo acudió a su primera audiencia judicial. Igual que a Beteta, el régimen le ha fabricado un caso de delito por “narcotráfico”.

“La presa política Julia Cristina Hernández lloró durante varios minutos con sentimientos encontrados reclamando porque le inventaban cargos por drogas y armas, si siempre ha sido responsable y esforzada. Su esposo Eduardo Morales trataba de consolarla. A Eduardo Morales le han negado las visitas”, escribió el abogado Julio Montenegro, defensor Hernández, Beteta y de otros presos políticos.

La asesora legal del Comité de Madres pro-liberación de presos políticos, Yonarqui Martínez, dijo que un total de 121 reos de conciencia permanecen en las cárceles del régimen, 111 en el contexto de la rebelión de abril de 2018, y otros 10 antes de abril.

Martínez afirma que la represión del régimen va en aumento y la mayor amenaza la enfrentan los expresos políticos que fueron liberados bajo la ley de amnistía de 2019.

Muchas de esas personas han sido nuevamente encarceladas y son acusados de “tráfico de drogas” y “posesión de armas” como ocurrió con Hernández, Beteta y otros presos políticos.

Otros expresos políticos son constantemente asediados por el régimen y les impide movilizarse, como en el caso de Freddy Navas.

La defensora de derechos humanos sostiene que a medida que las elecciones se acercan la violencia y la represión va en ascenso.

FSLN, organización terrorista

Freddy Navas hizo una sugerencia a los precandidatos presidenciales que se han postulado para competir con Ortega, y es exigir la libertad de los presos políticos y el retorno seguro de miles de exiliados, un tema que a su juicio ha pasado a un segundo plano con las candidaturas presidenciales.

“Si todos los candidatos presidenciables firmaran una carta para enviarla a los organismos internacionales de derechos humanos y europeos para que declaren al Frente Sandinista como una organización terrorista, facilitaría la salida de Daniel Ortega”.

Navas criticó la reciente propuesta del general en retiro Humberto Ortega, hermano de Daniel Ortega, que a través de un escrito publicado en el diario La Prensa titulado “Cohabitación o caos” plantea un “acuerdo nacional” de “cohabitación democrática” con el régimen de su hermano.

Una propuesta que, según el criterio del general, recoge “lo bueno y desecha lo malo, para lograr gobernabilidad superando la dañina polarización política, y así marcar el rumbo de libertad en democracia para vencer la miseria, pobreza, generando desarrollo económico-social, sostenido, ascendente, justo y equitativo”.

Humberto Ortega gobernó junto a su hermano durante la primera dictadura sandinista.

“Decía este asesino de Humberto Ortega que debemos cohabitar con ellos, y así lo dejó entrever Cristiana Chamorro. Hay muchos que se rasgan las vestiduras, que hoy se ponen un pañuelo morado, mañana se ponen el provida, hoy dicen que son liberales (derecha), pero mañana están con la izquierda, hoy dicen que quieren ser como Carlos Fonseca (fundador del FSLN), después dicen que no. Esa dualidad de todos estos candidatos que tienen mucho dinero y mucha influencia en los medios no genera confianza, prueba de eso es que más de un 60% del pueblo no cree en ninguno de ellos, ni en ninguno de los partidos ni de las organizaciones”, subrayó el líder campesino.

“Pero sé que el pueblo si está unido, esperando una oportunidad para salir de esta tiranía”, acotó.

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