El Kraken ha sido liberado: Sidney Powell presenta su caso en Georgia y Michigan

LAS PRUEBAS DEL FRAUDE SON DEMOLEDORAS

Joe Biden es definitivamente el virtual ganador de las pasadas elecciones. Es decir, es ‘virtual’ en el mismo sentido de ‘realidad virtual’ o ‘relaciones virtuales’, precisamente porque es la informática e Internet las que le habrían dado su aparente victoria. Pero, si atendemos a las demandas presentadas por la abogada penalista independiente en Georgia y Michigan, Trump es el ganador real.

Y es que Powell, como anunció que haría, ya ha liberado al Kraken. O, si lo prefieren, ha empezado a hacerlo, con las dos acciones legales presentadas ante sendos tribunales de Georgia y Michigan que ustedes mismos pueden consultar pero que les costará compartir por redes, gracias a la paternal del Gran Hermano de las redes sociales, que no quiere turbar la linda cabecita de sus usuarios con noticias fascistas. Mejor seguir en la realidad virtual que venden los grandes medios y los líderes políticos de casi todo el mundo y en la que Biden es el inminente presidente de los Estados Unidos y Trump la pesadilla que el mundo ha dejado atrás.

Pero la atmósfera ha cambiado radicalmente en las últimas 24 horas (esto va así, a ritmo de Hollywood) con las discusiones públicas mantenidas por Giuliani en Pensilvania y las demandas presentadas por Terminator Powell.

Las pruebas son demoledoras. Por supuesto, se pueden despreciar: como dice en Twitter Marcial Cuquerella, el empresario que está haciendo un exhaustivo seguimiento del fraude, quienes se niegan a aceptar la posibilidad seguirán viendo insuficiente la evidencia hasta que se encuentre un correo del propio Biden explicando detalladamente cómo robó las elecciones.

Buena parte del fraude se ha hecho siguiendo los buenos y viejos métodos artesanales a los que nunca ha sido ajeno el Partido Demócrata, ya saben: metiendo papeletas falsas a mogollón y tirando a la basura, también al por mayor, las que no convienen. Ya se habrá hartado usted de leer casos aquí y allá, abundan.

Pero las ciencias avanzan que es una barbaridad, como dice don Hilarión en la Verbena de la Paloma, y las informática ha irrumpido para facilitar, acelerar y amplificar las trampas. En este caso, con un sistema informático hecho casi de encargo del presidente venezolano Hugo Chávez, incomodado por la irritante costumbre de los electores de votar a veces lo que no deben.

Se trataba de crear un sistema que pueda controlarse en tiempo real, reaccionando a los resultados reales, pero que esté construido de tal manera que las ‘reatribuciones’ de votos se diseminen geográficamente de modo que no resulte demasiado cantoso. Ese sería el sistema de Dominion, es decir, de Smartmatic. Y ese sistema sería el principal objetivo de la acción de Powell.

“Este esquema y artimaña para defraudar afectó a decenas de miles de votos solo en Georgia, donde ‘amañó’ la victoria de Joe Biden”, señala Powell. Lo que alega la abogada es, entre otras cosas, lo siguiente, según Just the News:

Se demandaron y contaron 96.600 votos no presenciales cuyo envío por los votantes a los centros electorales del condado no se registró. “De manera que, como poco, deben anularse 96.600 votos”, afirma la demanda.

Kemp y Raffensperger -gobernador y secretario de estado de Georgia, respectivamente- “se precipitaron en la compra de las máquinas de votación y la programación de Dominion en 2019 para las presidenciales de 2020” sin la diligencia debida e ignorando los problemas de seguridad del sistema, que ya habían sido objeto de denuncias por los propios demócratas años atrás.

“Hay pruebas físicas incontrovertibles de que se vulneraron los requisitos de seguridad física de las máquinas y su programación y que las máquinas estaban conectadas a Internet, en violación de las normas profesionales y de las leyes estatales y federales.”

Los empleados de los colegios electorales del Condado de Fulton pretextaron la presencia de goteras para evacuar a los observadores y a los empleados durante varias horas en la noche electoral, aun cuando “varios empleados permanecieron trabajando sin supervisión en los ordenadores para elaborar la tabulación de votos hasta más allá de la 1 de la madrugada”.

En un acuerdo con operativos demócratas, funcionarios del estado introdujeron cambios en los procedimientos electorales que violaban tanto la legislación estatal como la Constitución de los Estados Unidos”.

La acción judicial demanda una docena de medidas, incluyendo la prohibición al estado de remitir al Colegio Electoral los resultados certificados, que dan ganador a Biden por 12.000 votos.

La demanda de Powell también pide una auditoría de comprobación de firmas, la incautación de varias máquinas electorales y las cintas de vídeo de las cámaras de seguridad de los colegios electorales.

No se vayan, todavía no han aparecido los créditos.

Deja una respuesta