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Escándalo en Ecuador: el Parlamento gasta dinero público en servicios VIP con la economía paralizada por el coronavirus

Diputados señalan a la presidenta indigenista de la Asamblea
El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, con Guadalupe Llori. Europa Press

Un nuevo escándalo ha sacudido al poder legislativo ecuatoriano al revelarse que en medio de una situación que ha paralizado la economía del país, como han sido los confinamientos por el coronavirus, los legisladores han gastado montos exorbitantes en servicios VIP.

Solo lleva cuatro meses en el poder Guadalupe Llori, del partido indigenista y ambientalista Pachakutik. En ese lapso a cargo la Presidencia de la Asamblea Nacional contrató estos servicios. 

Uno de los casos más destacados sucedió en julio, en la provincia amazónica del Tena, donde Llori se hospedó en una “habitación VIP” de un hotel y el costo lo pagó el Legislativo. Según el documento presentado en su contra, pagó casi el doble del monto real, 423,10 dólares por día ´-y un total de 846,20 dólares-. «Esto a pesar de que la tarifa más alta para dicha cabaña y que se cobra únicamente en feriados, es de 249 dólares, incluido impuestos», reporta la plataforma local La Historia, que difundió la información.

“Yo creo que esta Asamblea tiene que hacer un gran exorcismo y creo que debemos empezar. La Presidenta debe renunciar, yo creo que no hay otra posibilidad para cambiar esta mala suerte de la Asamblea”, ha exclamado el titular de la Comisión de Fiscalización, Fernando Villavicencio.

Villavicencio se ha destacado por su lucha contra la corrupción y ejerce como legislador independiente. Sin embargo, al ser de izquierda el bloque acusado de mal uso de fondos públicos, sus colegas de Pachakutik lo han llamado de derecha (como si fuese peyorativo, ya que la izquierda alega ser la voz del pueblo y acusa a la derecha de ser la voz de las élites). El legislador respondió enfáticamente que más vale ser denominado de derecha y no de corrupto.

“Esta Asamblea no solo sufre de estas acciones irregulares y perjudiciales, sino que no tiene una estrategia, no tiene un liderazgo, no se le ha planteado un horizonte; la Asamblea lo que está haciendo, algunos sectores, es poniéndole un dique al Ejecutivo”, destacó Villavicencio. “Creo fielmente que Ecuador necesita administrar correctamente los recursos y más en esta época de austeridad, por lo que pido a la Presidenta de la Asamblea que rectifique este tipo de contratos y pagos”, agregó.

Pese a las acusaciones contra Villaviencio, que limitan a una cuestión de ser de derecha cuestionar la corrupción de izquierda, legisladores de la Izquierda Democrática (ID) también se manifestaron en contra. El jefe de bloque de ID, Alejandro Jaramillo, publicó un comunicado donde cuestiona “todo contrato o acto que genere gastos innecesarios” en la Asamblea. 

Entre dichos actos se destaca el gasto de 100 000 dólares por el servicio de logística para reuniones, eventos, actos y ceremonias protocolarias en un solo fin de semana de septiembre. La presidente del Legislativo, Guadalupe Llori, de Pachakutik encabezó dicha contratación.

Actualmente, el caso está bajo investigación de la Comisión de Fiscalización, cuya vicepresidente, Ana Belén Cordero, del partido del presidente Guillermo Lasso (Creo) destacó que no es la primera vez que Llori enfrenta un problema por el uso excesivo del presupuesto estatal. Hace dos meses la gestión de Llori enfrentó críticas por un plan de compra de automóviles de alta gama.

Entre sus filas hay quienes la defienden pese a ello. Salvador Quishpe, de Pachakutik, quien defendió a la legisladora Rosa Cerda cuando hizo un llamado público a “robar bien”, dijoen defensa de Llori que seguramente el poder ejecutivo gasta de igual manera. Frente a lo cual un usuario en redes le respondió cómo el presidente de la Nación financió desde su propio presupuesto la remodelación del palacio presidencial. 

Para rectificar el escándalo producido por los excesivos gastos de la Asamblea, la presidente legislativa Guadalupe Llori publicó un comunicado oficial donde solicita la renuncia inmediata de una veintena de asesores y coordinadores. Lo mismo aplicaría para servicios ocasionales y daría de baja el contrato por servicios de logística que superaba el costo de 100.000 dólares.

A puertas de octubre y consigo el segundo aniversario de las “brisas bolivarianas” anunciadas por Nicolás Maduro que empezaron a soplar en Ecuador y después en Chile y Colombia, el debilitamiento de los movimientos indigenistas es alentador para la estabilidad en la región.

Cabe señalar que indígena e indigenista no son sinónimos. Al contrario, el indigenismo es la instrumentalización de los pueblos en beneficio de un separatismo que ahonda la lucha de la clases del marxismo, algo que ha sido funcional al socialismo bolivariano. Por eso cuando alguien expone las irregularidades de sus ejecutores es señalado como de derecha, aunque no lo fuese, como sucedió con el legislador Fernando Villavicencio, denunciante del mal uso de fondos públicos por parte de Pachakutik.

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