Varios inmigrantes del 'Aquarius' marchan a Francia: 'Tenemos amigos allí'

Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Las horas transcurren en Cheste entre tabaco, bares y mucha incertidumbre.


Unos días después del desembarco del ‘Aquarius’ en Valencia, los inmigrantes comienzan a acostumbrarse a la vida en nuestro país y a realizar los trámites para solicitar asilo. Desde que llegaron a nuestro país obtuvieron un permiso de 45 días para circular por el espacio Schengen. Algunos de ellos ya lo han aprovechado y han partido rumbo a Francia donde «tienen varios amigos».
Los voluntarios de Cruz Roja se han visto sorprendidos por esta actitud, ya que no esperaban la marcha de muchos de ellos: «Sabíamos que habían estado todo el día fuera pero creíamos que volverían».
En Cheste se alojan 415 hombres, 52 mujeres y nueve niños y niñas. Las mujeres y los niños están alojados en un edificio, y en otro los hombres que llegaron solos al puerto de Valencia, quienes ya han organizado una «pequeña liguilla» de fútbol y han comunicado que tienen ganas de ver el Mundial, según Cruz Roja.
En declaraciones a La Razón, la camarera del restaurante de carretera Los Torrijos, muy cercano a Cheste, ha mostrado su sorpresa porque pidieran chupitos de whisky y compraran tabaco: «Me han dejado la máquina vacía». La empleada del establecimiento también ha mantenido que muchos de ellos portaban importantes cantidades de dinero.
«Había uno que tenía en una bolsa un fajo de billetes de 50 pero se veía que estaban mojados. No sé dónde habrán cambiado a euros, los traerían ya antes de coger el barco», ha subrayado. Todos los inmigrantes visten igual: chándal negro nuevo y zapatillas deportivas con suela blanca muy ancha del kit de emergencias de Cruz Roja.
Cada uno tiene una historia diferente. Sami Benosmome es natural de Argelia, pero viajó a Libia por motivos laborales. Allí se encontró con la guerra y quedó indocumentado tras un encontronazo con unos militares. El Estado Islámico trató de reclutarlo, pero el argelino rechazó el ofrecimiento de la organización terrorista: «Soy un musulmán que ama la vida, no podría matar pero ellos sí querían matarme a mí por negarme. Por eso tenía que salir del país».

Análisis de edad

Algunos menores no acompañados que viajaban a bordo del Aquarius han comenzado esta tarde a someterse a radiografías óseas en un hospital de Alicante para determinar su edad, según han confirmado fuentes jurídicas.
Se trata de adolescentes de entre 16 y 17 años cuya edad ofrece dudas y que deben ser examinados por los médicos antes de comparecer, previsiblemente el próximo jueves, en Fiscalía de Menores.
Forenses del Instituto de Medicina Legal deberán analizar los resultados y emitir los correspondientes informes para el Ministerio Público.
Según fuentes del Colegio de Abogados de Alicante, por el momento ninguno de ellos ha mostrado su disconformidad con la práctica de esos exámenes médicos.
La institución colegial ha constituido un turno especial de letrados voluntarios que han comenzado a entrevistarse con los chicos y chicas para informarles del procedimiento administrativo y la posibilidad de solicitar asilo en España cuando alcancen la mayoría de edad.

‘Analizaremos cada caso’

Francia considero «imposible» determinar el número de demandantes de asilo que serán recibidos en el país.
«Primero hay que darles tratamiento médico, acogerles, ayudarles a levantarse, y después llegará el examen» de sus demandas», aseveró el portavoz del Ejecutivo, Benjamin Griveaux.
«La OFPRA se encargará de identificar entre estas personas a refugiados con necesidad de protección que puedan ser acogidos en nuestro territorio», sentenció el departamento dirigido por Gérard Collomb.

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