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alerta del poweligro de la islamización de su país

Jimmie Akesson, líder del partido soberanista Demócratas de Suecia: «Debemos empezar a demoler mezquitas»

Musulmanes rezan en una mezquita. Europa Press

Las autoridades suecas deben tener la facultad de requisar y demoler mezquitas si se demuestra que se han usado para promover mensajes incompatibles con los valores occidentales, asegura el líder del partido soberanista Demócratas de Suecia, añadiendo que debería prohibirse la construcción de nuevas mezquitas.

Estas palabras podrían ignorarse como el mensaje marginal de unos radicales sin importancia, sino fuera porque los Demócratas Suecos son un puntal imprescindible para la supervivencia del actual Gobierno sueco de coalición. Y su mensaje se ha normalizado en Suecia, un país con un 25% de población inmigrante, donde se vislumbran los enormes problemas que trae la inmigración descontrolada y culturalmente remota a un país europeo.

Hablando en el congreso del partido, celebrado en Vesteras, Jimmie Åkesson dijo que los lugares de culto islámicos en Suecia son un caldo de cultivo para el pensamiento radicalizado y la propaganda antioccidental que se está infiltrando en el tejido social del país y sembrando discordia en las comunidades suecas.

Åkesson recordó que no existe un derecho «a venir a nuestro país y construir monumentos a una ideología extranjera e imperialista», añadiendo que a largo plazo deben empezar a confiscar y a demoler los edificios de las mezquitas donde se difunde propaganda antidemocrática, antisueca, homofóbica o antisemita o información errónea general sobre la sociedad sueca. «Los minaretes, cúpulas, medias lunas u otros atributos que sirven como monumentos islámicos en el paisaje urbano deberían eliminarse por completo», añadió.

En declaraciones al periódico Aftonbladet después de su discurso, Åkesson explicó su punto de vista, insistiendo en que las personas deberían tener derecho a «tener un lugar de reunión si adoran a un dios o tienen una religión», pero explicó que «el problema es cuando fuerzan su religión sobre los demás» al «construir monumentos y hacer llamados a la oración». «No creemos que sea razonable».

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