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PROVIENE DE UNA FAMILIA TRADICIONALMENTE VINCULADA A LA POLÍTICA NICARAGÜENSE

Cristiana Chamorro: la precandidata que incomoda a la dictadura nicaragüense

La hija de la expresidenta de Nicaragua Violeta Barrios de Chamorro, Cristiana Chamorro Barrios, anunció sus intenciones de postularse a la presidencia de Nicaragua en las próximas elecciones para “contribuir” a un cambio político en el país, y aunque no tiene partido político, un requisito indispensable para participar en los comicios, su nombre ya figura en las encuestas.

Su padre, el periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, un empresario y político nicaragüense fue el director del diario La Prensa hasta el día de su asesinato el 10 de enero de 1978, un crimen atribuido a la dictadura somocista.

A pocas semanas de anunciar sus aspiraciones a la candidatura presidencial Chamorro se ubica en el primer lugar de preferencia política de la oposición nicaragüense, según sondeos de opinión de la encuestadora CID Gallup, que la ubica con un 13.3%.

Chamorro Barrios, 64 años, estudió Historia y Filología y tiene un máster en Historia y Literatura Latinoamericana, es miembro de un programa interdisciplinario de la Universidad de Harvard diseñado para fortalecer a líderes. Es periodista. Comenzó su carrera en 1979 en el periódico de su familia, posteriormente fue su directora, actualmente es miembro del consejo editorial y columnista del diario La Prensa.

Por casi 20 años dirigió la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, una organización sin fines de lucro dedicada a promover el periodismo, a la que renunció el 11 de enero, un día antes de anunciar su disposición de “contribuir” a un cambio político en el país y participar como candidata presidencial en las elecciones del 7 noviembre en las que podría enfrentarse a Daniel Ortega, que pese a no haber confirmado su postulación ha sido el candidato único del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde 1984.

Chamorro quedó confirmada como precandidata presidencial hace unos días, tras firmar públicamente el documento denominado «Unidad Nicaragua Primero», promovido por la recién creada “Comisión de Buena Voluntad”, que busca la unidad de la oposición para elegir un candidato único.

“Convencida de que la unidad nacional es indispensable, suscribo el presente documento, ganar las próximas elecciones es el principal anhelo del pueblo nicaragüense y la única salida pacifica para lograr la democratización y el desarrollo socioeconómico de Nicaragua. Lo hago en correspondencia al respaldo que he recibido ante la posibilidad de una candidatura presidencial de consenso”, dijo a los medios de comunicación Chamorro Barrios.

El legado

“Biografías y Vidas”, la enciclopedia biográfica en línea, destaca que cinco miembros de la familia de la actual aspirante han sido presidentes de la República en los casi 200 años de independencia de Nicaragua.

Su madre fue la presidente de Nicaragua número cinco de la familia. Tras la llegada al poder del FSLN a través de las armas el 19 de julio de 1979, Violeta Barrios de Chamorro fue uno de los cinco miembros de la recién creada “Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional”. Pero en 1980, nueve meses más tarde renunció al cargo debido al rumbo al que el FSLN llevaba al país –dirigido desde Cuba–, y que terminaría en la instauración de una represiva y criminal dictadura socialista.

Ese hecho provocó una fractura de la familia Chamorro Barrios.

“La familia quedó dividida con la madre y dos hijos (Pedro Joaquín y Cristina) en la oposición, mientras otros dos vástagos seguían fieles al sandinismo y ocupaban cargos de responsabilidad en el régimen. Claudia fue embajadora de Nicaragua en Costa Rica, y Carlos Fernando fue director del periódico oficial Barricada desde donde se enfrentaba ásperamente con La Prensa, dirigido primero por su madre y luego por su hermano Pedro Joaquín”, se lee en el portal Biografías y Vidas.

Elrégimen sandinista se vio obligado a realizar elecciones en 1990, debido a la guerra, a la crisis económica que habían provocado en el país y la falta de apoyo popular.

Violeta Barrios de Chamorro fue la candidata de la Unión Nacional Opositora (UNO), ganó esas elecciones.

Cristiana Chamorro Barrios, que ha tenido un perfil menos visible que sus hermanos, apoyó a su madre durante su mandato presidencial en tareas de comunicación y relaciones públicas nacionales e internacionales, revela la revista Estrategia y Negocios.

Mientras su esposo Antonio Lacayo Oyanguren, quien falleció en 2015 en un accidente aéreo, fue el poderoso ministro de la presidencia, que tuvo el rol más importante durante la administración de su suegra, los logros y desaciertos los comparte.

El gobierno de Barrios de Chamorro logró la pacificación del país tras una cruel guerra que dejó más de 50 mil muertos en la década de los 80.

Sus críticos la señalan por haberle otorgado grandes concesiones al sandinismo y no haber revertido los robos de propiedades y mansiones a través de una ley conocida como “La Piñata”, aprobada por el gobierno de Ortega durante el periodo de transición. Este hecho sigue representando una enorme deuda para el país que ha pagado más de $1.300 millones. A ello se suman los crímenes de los principales líderes de la contra a manos del sandinismo que permanecen en la impunidad en nombre de la “paz” del país.

“Estas críticas tampoco pueden ser desoídas. El pacto [Antonio]Lacayo-[Alfredo]César-[Daniel] Ortega, además de mantener la policía y el ejército en manos del Frente Sandinista, permitió a éste, entre el 25 de febrero y el 28 de abril –día de la toma de posesión del nuevo Gobierno–, transferir, donar y vender ficticiamente a sus partidarios cientos de propiedades urbanas y rurales, además de empresas públicas, en una suerte de aquelarre jurídico-financiero que los nicaragüenses han bautizado como “La Piñata”. A tal extremo que, me aseguran, el comandante Bayardo Arce se jactó públicamente de que ahora el Frente Sandinista es el primer conglomerado económico del país. El saqueo alcanzó dimensiones épicas”, describió el escritor Mario Vargas Llosa en el diario El País, el 30 de marzo de 1991.

Vargas Llosa añade que en la presidencia, cuando Chamorro asumió el cargo “no quedó ni una toalla ni una máquina de escribir”.

“Quienes manejaron el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro fueron principalmente por el binomio: Antonio Lacayo y Cristina Chamorro, y el expresidente de la Asamblea Nacional en ese momento, Alfredo César, cuñado de Antonio y concuño de Cristiana, acompañado de los más de 50 cargos que desempeñaron familiares y amigos”, escribió Christiam Martínez, en su cuenta en Facebook.

Años más tarde, el 23 de octubre de 2001, el esposo de Cristiana Chamorro, Antonio Lacayo se alió con Daniel Ortega al incorporarse a la Convergencia Nacional, la alianza electoral encabezada por el FSLN.

Pide a EEUU dialogar con Ortega

La precandidata presidencial propuso el pasado 18 de febrero al nuevo gobierno de Estados Unidos iniciar un diálogo con el régimen sandinista de Daniel Ortega con el fin de restablecer la democracia en el país, durante un conversatorio con Diálogo Interamericano con sede en Washington.

Añadió que en ese diálogo debe participar la Organización de Estados Americanos.

Aunque Cristiana Chamorro figura como favorita en las encuestas aún no se sabe con cuál partido político se postulará. Lo cierto es que su candidatura está causando molestias a Rosario Murillo, la esposa del caudillo sandinista Daniel Ortega y vicepresidenta de Nicaragua, que a través de su intervención diaria en los medios del oficialismo ha lanzado epítetos contra la familia Chamorro, algunos aseguran que se debe a la derrota del sandinismo en 1990.

Judith Flores

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