Ecuador impone la vacunación obligatoria pese a que más del 70% de la población ya se ha vacunado de forma voluntaria

guillermo lasso opta por la coerción a favor de una agenda internacional
El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso - Jonathan Miranda/Presidencia Ecu / DPA El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso - Jonathan Miranda/Presidencia Ecu / DPA

Ecuador se convirtió en el primer país en la región que impuso la vacunación obligatoria a la población, incluidos los menores que tengan inoculaciones disponibles para su edad. La medida permitirá negar el acceso y el ingreso a los no vacunados.

Una de las promesas de campaña de Guillermo Lasso fue vacunar a nueve millones de personas (de un total de 17 millones de ecuatorianos) en los primeros 100 días de su gestión, y lo logró. Ecuador rompió récords internacionales por inocular a más de la mitad de la población tan pronto. 

Sin necesidad de imponerlo, logró en poco tiempo vacunar al 77,8 por ciento de la población en Ecuador contra la Covid-19. Actualmente, el 70,3 por ciento de la población está completamente vacunada y el restante 7,5 por ciento está parcialmente vacunada. Y el 4.7 por ciento de la población ha recibido una dosis de refuerzo. 

Pero el 23 de diciembre de 2021 el Gobierno determinó que no es suficiente y puso en marcha la obligatoriedad de la vacuna, según lo estableció la Autoridad Sanitaria Nacional. Por medio de un documento denominado “Lineamientos de obligatoriedad de la vacunación contra SARS CoV-2”, así lo anunció.

“Se declara la obligatoriedad de la vacunación contra el covid-19 en el territorio nacional, debido al estado epidemiológico actual, el riesgo de las nuevas variantes, disponibilidad y acceso de vacunas, así como la evidencia científica actual”, dice el artículo dos.  

El texto concreta que “la vacunación no será obligatoria para las personas que presenten alguna condición médica o contraindicación debidamente certificada”. De modo que aquellas personas que puedan demostrarlo, están exentas.

La base legal para justificar la obligatoriedad está en el numeral 4 del artículo 6 de la Ley Orgánica de Salud, que atribuye el Ministerio de Salud la responsabilidad de “Declarar la obligatoriedad de las inmunizaciones contra determinadas enfermedades, en los términos y condiciones que la realidad epidemiológica nacional y local requiera; definir las normas y el esquema básico nacional de inmunizaciones; y, proveer sin costo a la población los elementos necesarios para cumplirlo”. 

Los juristas denuncian la inconstitucionalidad de la vacuna obligatoria

No obstante, la decisión ha generado indignación en la sociedad civil, en particular por parte de los emprendedores que no reciben salario fijo sino que viven del “día a día”. Ante esto son cada vez más los juristas que reclaman la inconstitucionalidad de estas medidas.

Según explicó el abogado constitucional André Benavides a la prensa local: “A ninguna persona se le puede obligar a suministrarse algún medicamento, vacuna, o tratamiento con la que no esté de acuerdo”.

Además, señala que, de acuerdo a la Constitución, el Estado no puede obligar a las personas a vacunarse, “porque atenta un derecho: el libre desarrollo de la personalidad”, según establece el artículo 66 de la Constitución.

En el numeral 5 de dicho artículo dice que se garantiza a las personas “el derecho al libre desarrollo de la personalidad, sin más limitaciones que los derechos de los demás”.

Por su parte, el abogado Juan Francisco Guerrero también coincide en que el Gobierno no puede imponer la vacunación pues “es contrario al derecho a la libertad y no es una medida constitucional”. Sumado a eso, cree que “las personas tienen derecho a decidir si quieren vacunarse o no”. 

Ambos juristas coinciden en que el Gobierno debe promover la inoculación, brindar la oportunidad, entregar incentivos a las personas inmunizadas e incluso establecer ciertas restricciones de ingreso a espacios públicos para los no vacunados, pero no llegar al punto de la obligatoriedad.

Ya el Dr César Eduardo Benítez, abogado, está ayudando a empleados del sector público y privado a combatir el autoritarismo por medio de demandas contra el despido y discriminación hacia los no vacunados.

Pfizer envío 1 millón de dosis

Los más beneficiados por la imposición de la vacuna son las farmacéuticas. Pfizer envió a Ecuador un millón de dosis de vacunas entre la noche del miércoles 22 y la madrugada del jueves 23 de diciembre al aeropuerto de la ciudad de Quito, justo a tiempo.

Según la prensa local, “el arribo coincide con la emisión de un documento por parte de la Autoridad Sanitaria Nacional de Ecuador en el que se determina la obligatoriedad de la vacuna contra el covid-19 en Ecuador”.

Las dosis de Pfizer servirán para continuar con el plan de vacunación y terceras dosis a nivel nacional, ante el avance de la nueva variente del coronavirus, Ómicron, en el país y en el mundo, ya que en la última semana Ecuador reportó 21 casos de esta.

De acuerdo a las declaraciones de la ministra de salud, Ximena Garzón, esta nueva variante “es entre siete y 17 veces más contagiosa que Delta” y aclaró que, aunque aún es incierto su comportamiento, se descubrirá a corto plazo.

Si bien esta variante ha demostrado ser altamente contagiosa, incluso la Organización Mundial de la Salud anunció que no es letal. Esto coincide con la versión de los médicos sudafricanos que descubrieron la variante Ómicron. Anunciaron que el malestar es leve, se puede tratar en casa y no requiere hospitalización.

Aunque la OMS reconoció que la última variante no es mortal, el director ejecutivo, Tedros, recomendó postergar la Navidad e incluso cancelarla. Pero ningún país lo acató. Lo que sí hicieron, particularmente en Ecuador, fue restringir el acceso a espacios públicos a los no vacunados.

Hasta la ONU está en contra de la vacunación obligatoria

Incluso la ONU, con un personaje apologista de las tiranías modernas como es Michelle Bachelet, ahora Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, destacó que “en ninguna circunstancia se debe administrar una vacuna a las personas por la fuerza”. 

“Los mandatos de las vacunas deben cumplir con los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y no discriminación. Deben estar previstos por la ley, con las garantías procesales adecuadas, incluido el derecho a solicitar una exención y el derecho a apelar cualquier forma de sanción ante una autoridad imparcial e independiente”, agregó.

En teoría Guillermo Lasso se presentó como la alternativa al socialismo. Pero el mundo ya no se divide en términos de la Guerra Fría. Ahora la lucha es entre patriotas que defienden la soberanía nacional y globalistas funcionales a una agenda de control. Y en ese sentido, Lasso ha cedido ante la presión e incluso ha dado un paso más allá. Pues pasó por encima de la Constitución y volvió la vacuna una obligación.

Por medio de la concienciación y la disponibilidad de la vacuna que ofreció y cumplió, logró resultados que pusieron a Ecuador en el puesto más alto de vacunación en proporción a la población en la región. Sin embargo, el Gobierno optó por la coerción, por encima de la voluntad individual y a favor de una agenda internacional.

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