Decenas de menas agreden con piedras a dos vigilantes de seguridad del centro de acogida de Melilla

No contaban con material antidisturbios
Menores extranjeros no acompañados (menas) en Melilla. Europa Press

Dos vigilantes de seguridad del Centro de Acogida de Menores de La Purísima de Melilla han resultado heridos esta Nochevieja cuando más de 30 menores extranjeros no acompañados (menas) «en aparente estado de embriaguez» la han emprendido a pedradas contra los vigilantes, ocasionado además importantes desperfectos en la garita donde los dos trabajadores tuvieron que refugiarse hasta la llegada de ayuda por parte de la Policía Local.

Según ha informado el Sindicato Independiente de Melilla (SIM), los hechos ocurrieron alrededor de las 21:30 horas del día 31 de diciembre, cuando «un grupo de menores residentes en La Purísima y con claros síntomas de embriaguez comenzaron a increpar a los vigilantes de seguridad del control de acceso al recinto».

La organización sindical local, con fuerte presencia en la vigilancia privada, ha señalado que «la situación se fue caldeando y la falta de cuidadores hizo el resto, ya que las agresiones verbales pasaron a mayores y comenzaron a arrojar piedras de las que hay en los jardines del patio central, hasta el punto de que los vigilantes de refuerzo, al no tener material antidisturbios, tuvieron que refugiarse en la zona de Primera acogida y llamar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado».

Asimismo, el SIM ha detallado que además «los dos vigilantes de la caseta del control de acceso» también eran apedreados desde los alrededores de la caseta «por todos los frentes, hiriendo a uno de ellos en la pierna», motivo por el que «se vieron obligados a refugiarse debajo de las mesas para no recibir más impactos».

El sindicato ha explicado que sobre las 21:50 horas hicieron acto de presencia unas dotaciones de Policía Local que pudieron hacerse con la situación. Ha asegurado que la agresión fue tan brutal que se tuvo que personar un equipo de Bomberos para poder abrir la puerta de la caseta de seguridad porque los vigilantes, desde dentro, eran incapaces de hacerlo porque la puerta había quedado bloqueada.

El suceso se ha saldado con dos vigilantes heridos e importantes desperfectos en la caseta de control, dado que las piedras atravesaron las ventanas tras fracturar los cristales de las mismas y alcanzaron los objetos existentes en el interior, como el aire acondicionado, mientras en la puerta había un reguero de sangre por los cortes sufridos.

El SIM ha señalado que los dos agentes se encuentran fuera de peligro, pero han advertido que si las autoridades no toman medidas «cualquier día podremos lamentar una desgracia personal».

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