'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
EL PAÍS SOLAMENTE ES SUPERADO POR VENEZUELA

Ruina en Argentina: registra la segunda inflación más alta de toda Iberoamérica

Alberto Fernández, presidente de Argentina.

Dato estadístico lamentable y vergonzoso para un país que en su momento se jactó de ser «el granero del mundo». El populismo dominante y los malos gobiernos están haciendo estragos con aquella historia y con estos tiempos. La situación política, social y económica es muy mala. En el marco de una pandemia que afecta a toda la humanidad, Argentina la está pasando mal y todo hace prever que lo va a pasar peor. Sus gobernantes y dirigentes políticos, sean oficialistas u opositores, aún no advierten la gravedad de los hechos. Mientras discuten y pelean por obtener superpoderes o suspender las próximas elecciones legislativas, los ciudadanos sufren en estos días un récord de muertes por Covid-19, el crecimiento de la pobreza y la falta de trabajo.

Lo alarmante de la situación se ve reflejado en las cifras del costo de vida del mes de marzo que indican que el 4,3% registrado por la Argentina es superior a la suma de los incrementos del resto de los países sudamericanos, entre los cuales se encuentra Paraguay, que durante dicho periodo tuvo deflación con un índice del -0,1%. Argentina logró escapar del liderazgo de esta triste estadística sólo porque Venezuela alcanzó en marzo 16,1% de inflación ya que vive sometida a un régimen de hiperinflación desde hace cuatro años. La realidad del país atormentado por el dominio del dictador Nicolás Maduro es tan grave que el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que este año la suba de los precios llegará al 5500 por ciento.

Con el 4,3% Argentina acumuló una subida del 43,5% en el último año y los consultores privados proyectan que terminará entre el 45 y el 50 por ciento en diciembre próximo. Uruguay registró un 0,5% en abril, 6,2% en los últimos 12 meses y se prevé que termine en el 7,2% a fin de año. Brasil habría registrado un 0,6% el mes pasado y el 6,2% en 12 meses. Paraguay tuvo un resultado casi neutro, del 0,0,5% el mes pasado y acumula el 2,5% en 12 meses; se proyecta que termine en el 3,3% este año. Chile sumó 0,4% en abril y el 3,3% en 12 meses; se espera que termine en el 3,2%. Colombia tuvo una subida del 0,35% el mes pasado y del 1,9% en 12 meses; se estima que terminará con una inflación del 2,8%. Bolivia, cuyo IPC terminó en el 0% en abril, tendrá 0,6% en los últimos 12 meses. Perú registró un alza del 0,05% en abril y del 2,6% en el último año; se proyecta un 2,2% para diciembre, frente al 0,9% para Ecuador, que tuvo una suba del 0,35% el mes pasado y una deflación del 1,4% el último año.

Con estos indicadores, analistas especializados en la evolución de la economía argentina, no cesan en advertir sobre la delicada situación. “Este es un caso típico en el que la preocupación la tienen más los acreedores que los deudores”, alertó el economista y académico Juan Carlos de Pablo quien se refirió a la delicada situación fiscal de la Argentina y las vulnerabilidades externas por el riesgo de un eventual incumplimiento de los multimillonarios compromisos de deuda con el Club de París y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Mientras esto sucede, desde el Gobierno ya se admite que la inflación de abril volverá a estar cerca del 4%. Este dato sería inferior al pico de 4,8% de marzo pero se ubicaría aún lejos del ritmo mensual de precios que necesita el presidente Alberto Fernández para mantener la expectativa en torno de 29%, el número marcado por su ministro de Economía, Martín Guzmán, en el Presupuesto 2021.

Para evidenciar el deterioro de la economía argentina vale conocer los detalles del informe de Departamento de Estadísticas y Tendencias del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba, que reveló que «en los últimos 10 años, los precios de los alimentos básicos aumentaron más del doble que el salario mínimo y subieron más del 50% por encima de la jubilación mínima. Es decir, con el salario mínimo hoy se puede comprar menos de la mitad de los alimentos que se adquirían en abril de 2011. Y con la jubilación un tercio menos que en aquel momento. De este estudio se desprende que, en promedio, esos alimentos básicos aumentaron un 2.413%, la jubilación mínima un 1.575% y el salario mínimo 1.074%. De ahí resulta, con relación a los precios de esos alimentos, una caída del salario mínimo del 53% y un retroceso del haber mínimo del 33%. Los alimentos que más aumentaron de precio fueron la batata (3.483%) y las carnes (3.152%). Con menores aumentos se destacan la papa negra (1.224%) y azúcar blanca tipo A (1.804%)

Mientras se espera que hayan buenas noticias con el anuncio del Índice de Precios al Consumidor que se dará a conocer el próximo jueves, la realidad indica que el Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner fracasó hasta el momento con todos los intentos para controlar los precios. Por el momento, ni Precios Máximos ni Precios Cuidados lograron disminuir el ritmo de los aumentos. Los controles no sirvieron de nada y la política económica sigue siendo un fracaso.

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