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En un mitin multitudinario en Arizona

Trump denuncia la incompetencia de Biden y se muestra dispuesto a liderar la batalla frente al socialismo en EEUU

Donald Trump durante el multitudinario acto en Arizona.
Donald Trump durante el multitudinario acto en Arizona. Reuters

Donald Trump reunió cerca de 15000 asistentes en su rally en el estado sureño de Arizona, en la localidad de Florence, a unos 100 kilómetros de Phoenix, la capital estatal, este sábado 15 de enero de 2021, donde vertió un discurso demoledor que revela los resultados del primer año de Joe Biden: Estados Unidos se está convirtiendo en una Venezuela a gran escala. Así lo dijo el ex presidente, tal cual.

Trump atacó las políticas públicas actuales de su país por sus tintes totalitarios, socialistas, emprendidos por la administración Biden con el pretexto de la pandemia, y lo calificó, a él y a los “radicales demócratas”, en lo económico y en lo político, como incapaces e incompetentes. Sin ambages, el presidente 45 de Estados Unidos fue cáustico contra los dos cuernos del mismo animal demócrata: el progresismo y el socialismo, ambas corrientes dentro del marxismo posmoderno, que por un lado impulsan el aborto, la transexualidad, la Teoría Crítica de la Raza -con la que se discrimina sanitariamente a los blancos ya-, el supremacismo negro, el feminista, la ideología de género, y por el otro el biopoder a través del control social, la cancelación, las encerronas, y con ellas el quiebre psicológico de los niños, y el económico de miles y miles de negocios.

Según un video que habría tomado alguien de su propia comitiva, se muestran vehículos a lo largo de 25 millas, encaminándose hacia el encuentro con Trump, por lo que el ex mandatario criticó a los medios globalistas que mienten con fotos donde no se ve casi gente en el evento.

Trump expuso con preocupación que tal como predijo en la campaña de 2020, si el Partido Demócrata se hacía del triunfo electoral, Estados Unidos se convertiría “en una Venezuela en gran escala”. Dice que eso ya es un hecho ahora.

Venezuela, juzga Trump, fue un país exitoso hace décadas -antes de la llegada al poder del dictador Hugo Chávez-. Sin embargo, lamentó, “hoy no hay comida, no hay agua, todos se están muriendo, está dirigida por un grupo de asesinos”.

El principal responsable de una Venezuela así, es, por supuesto, el tirano Nicolás Maduro, por quien la DEA ha ofrecido incluso una jugosa recompensa de 15 millones de dólares, para quien proporcione información que lleve a la captura del acusado por “narco-terrorismo, corrupción, tráfico de drogas y otros cargos criminales”.

El rally del republicano, que tuvo lugar sólo un día después de que el canal de televisión -pro Trump- One American News (OAN) quedara fuera de circulación debido a su distribuidor de señal, también tuvo el propósito político de impulsar la candidatura de Kari Lake, por el Partido Republicano al gobierno estatal de Arizona, y quien estuvo presente, y por supuesto, reforzar el control que ya tiene del Partido Republicano, de cara a las elecciones intermedias de este año.

Contó asimismo con el apoyo de la comunidad afrodescendiente, y que se dejó ver en todo momento durante la transmisión del discurso de Trump, donde un grupo de personas vestía ropa con la frase: “Negros por Trump”.

Para Trump no hay dudas: los radicales demócratas quieren convertir a los Estados Unidos en un país comunista. En tal propósito estarían sumándose otros poderes fácticos, como los medios globalistas de siempre (mainstream media), así como los dueños del Big Tech, y movimientos radicales de supremacismos marxistas, entre los cuales están Antifa y Black Lives Matter.

Criticó Trump la ideología de género también, afirmando que la gente está cansada de que se le quiera enseñar ahora que los hombres son mujeres y las mujeres son hombres, y también que los bebés pueden ser asesinados aun cuando ya hayan nacido.

Los temas de conversación social se han ido reduciendo durante el gobierno de Biden, lamentó Trump: “Ya no hablamos de grandeza, ahora hablamos de medio ambiente, Covid, raza”. Y la izquierda está denigrando y discriminando ahora a la gente con un criterio basado en la raza, aseguró.

Para el ex presidente que muy probablemente estará en la contienda presidencial de 2024, es hora de que los radicales demócratas dejen a las familias en paz, igual que a los mayores de edad, a los niños y a los negocios. Es la hora de decirle a Joe Biden que el pueblo americano puede tomar sus propias decisiones en materia sanitaria.

El manejo de la pandemia que ha hecho Biden es un desastre, un caos, y el presidente demócrata fue calificado por Trump como “incapaz” e “incompetente”, cuyas medidas totalitarias de reclusión han ocasionado serios problemas.

Criticó que el gobierno demócrata quiera a la gente en el encierro y se esté destruyendo la vida de los niños -que crecen con cubrebocas- y sin asistir a las escuelas. Los casos de Covid en entidades demócratas como Nueva York y California, estarían mostrando los malos resultados en la lucha contra la enfermedad, señaló, a sólo unas semanas de la aparición de su red social bajo el nombre de “Truth Social”.

Asimismo, Doug Ducey, el gobernador que ya va de salida, “nunca va a conseguir mi apoyo”, sentenció Trump, ante la posibilidad de que se dirigiera a buscar espacio en el Senado.

El rally tuvo un momento de pausa cuando Trump invitó a ver un video producido por su equipo en el que se escucharon declaraciones de Letitia James, fiscal general de Nueva York, en torno a  perseguir al magnate por supuestos fraudes cometidos hace mucho. La gente abucheó a la fiscal. 

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