«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
Según denuncia la asociación de directores de servicios sociales

El Gobierno dejó de ejecutar más de 450 millones del presupuesto del ingreso mínimo vital el año pasado

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. Europa Press

La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha advertido de que casi un 80% de la población bajo el umbral de la pobreza no es beneficiaria del Ingreso Mínimo Vital (IMV) y califica de «estrepitoso» el «fracaso» del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social en la gestión de la prestación.

«El IMV sólo alcanza a tres de cada cuatro de la previsión que hizo el Gobierno hace tres años» afirma, antes de señalar que todavía quedan casi 550.000 personas beneficiarias por incorporar al IMV para llegar al «objetivo».

Los directores de servicios sociales avisan de que la cobertura de la prestación «continúa siendo desigual en el territorio nacional» y advierten que todavía hay «datos muy preocupantes» como que «sólo una de cada cuatro solicitudes es aprobada y el resto son denegadas», algo que achacan al «sistema de gestión implantado, a través de la web y sin apoyo de ningún personal que conozca los requisitos y el proceso» o a «la imposibilidad de conseguir cita presencial en las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social».

Además, critica que, en 2022, el Ministerio de Inclusión «no ha sido capaz de ejecutar el total del presupuesto» del IMV y «se han devuelto 453 millones de euros que habrían servido para sacar de la pobreza a 250.000 personas».

«El estrepitoso fracaso de la gestión del Ministerio queda bien reflejado dejando de ejecutar 453 millones del presupuesto con que contaba el IMV el pasado año, devolviéndolos a las arcas del Estado», ha valorado el presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, José Manuel Ramírez.

En este sentido, reclama «un impulso aún mayor» para incorporar en la gestión a los servicios sociales de atención primaria, algo que, a su juicio, «hubiera ayudado de manera clara a la implantación del IMV, haciendo que mejorase la situación económica de las familias». Además, lamenta que el «laberinto burocrático» ha provocado que el IMV se haya implantado «a un ritmo mucho más lento de lo previsto».

«En definitiva, el Gobierno no ha cumplido con el objetivo que se planteó. Las ‘colas del hambre’ deberían avergonzar a los gobernantes y, en lugar de ser noticia, tendrían que ser la denuncia continua de la impericia del Gobierno», ha subrayado.

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