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Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

El hundimiento del PP, en datos: sexta fuerza en la ciudad de Albiol

Será la séptima fuerza en el Parlament al ser superada por 13.000 votos por los antisistema de la CUP y habiendo invertido 1.800.000 euros en la campaña.


El Partido Popular se quedó el pasado jueves al borde de ser extraparlamentario en la Cámara autonómica al lograr el 4,24% de los votos emitidos -poco más de 180.000-, casi la mitad que en 2015, y tres escaños de 135, ocho menos que hace dos años.
Es cierto que todas las encuestas pronosticaban un revés electoral del PP, pero la realidad superó a los sondeos. Ni en los tiempos de Alianza Popular obtuvo tan baja representación, ya que en 1988 la formación que lideraba Manuel Fraga cosechó 143.241 sufragios y seis escaños, tres más que ahora.

Aunque desde el PP señalen en que «los resultados de las elecciones catalanas no son extrapolables a nivel nacional», se hace necesario revisar las magnitudes de la debacle y más sabiendo que Cataluña es la segunda comunidad que más diputados reparte en las generales (47).
En 2015, logró ocho escaños en Barcelona y uno en cada una de las demás provincias, en estos comicios se quedó solo con tres escaños en Barcelona. El jueves perdió el diputado que tenía en Tarragona, que se lo llevó Ciudadanos, en el último momento. En esta provincia no consiguió ni el 5% de los votos -menos de 20.000 papeletas-. En la provincia de Lérida supero por unas décimas el 4,5% y en Gerona no llegó al 3%.
En las capitales de provincia (ciudades), la línea se mantuvo, aunque los porcentajes de sufragios crecieron unos puntos -en algunos casos solo décimas-. Cabe señalar que las zonas rurales son más proclives al separatismo y las urbanas al constitucionalismo. 46.044 votos y 5,04% en Barcelona; 4.382 y 6,00% en Tarragona; 4.445 y 6,15% en Lérida; y 1.607 y el 3,01% en Gerona.
Como dato curioso, cabe señalar que los animalistas de PACMA lograron la quinta parte de los votos del PP invirtiendo solo, según fuentes de este partido, 1.800 euros en la campaña. El PP gastó 1.800.000 -lo mismo que ERC- en propaganda electoral, conocida como ‘mailing. El presupuesto del 21-D supuso una reducción respecto a las elecciones autonómicas de 2015, cuando destinó en torno a 2,4 millones de euros.
El símbolo del desastre es el resultado que el PP ha cosechado en Badalona (Barcelona), la ciudad que vio nacer a su candidato, Xavier García Albiol ,y la ciudad en la que fue alcalde de 2011 a 2015 al vencer por mayoría simple.
El PP pasó de 26.600 votos en los anteriores comicios autonómicos -el 22,73%- a 10.300 -el 8,29%-. ¡15 puntos menos en solo dos años! Ese voto fue a parar a la formación naranja. Ciudadanos creció 14 puntos ampliando en casi 20.000 sus papeletas.

Todo esto hace que el PP sea la séptima fuerza en el Parlament al ser superada por 13.000 votos por los antisistema de la CUP. Un resultado que nunca había cosechado. Sin ir más lejos, en las últimas elecciones celebradas en la comunidad autónoma -las Generales de junio de 2016- fue quinta obteniendo seis escaños de 47 posible y logrando más del 13% de los votos totales.
Ha perdido el grupo parlamentario propio y formará parte de Grupo Mixto junto a la CUP. Los grupos, según el reglamento de la Cámara, deben estar constituidos por al menos cinco miembros aunque hayan sido elegidos por distintas circunscripciones. Ambas formaciones obtendrán así menores recursos económicos y técnicos -al tener que compartir estas asignaciones entre sí- y menor tiempo en sus intervenciones.
Estos dramáticos guarismos llevaron al líder del PPC a plantear a Mariano Rajoy la posibilidad de dimitir en una conversación que ambos mantuvieron tras la elecciones catalanas, en la que, sin embargo, el presidente del Gobierno y del PP le pidió esperar por no considerarlo oportuno en este momento.
Albiol habló con Rajoy y le subrayó la posibilidad de que el partido en Cataluña abriese un nuevo periodo y se tomasen ya decisiones, en alusión a su marcha. Pero Rajoy le pidió que se mantuviese en el cargo por no considerar que fuese el momento para marcharse.
En unas declaraciones que ha hecho este viernes, antes de asistir a la reunión del comité ejecutivo nacional del PP, Albiol ha admitido que dimitir sería «lo más fácil» para él tras los malos resultados obtenidos, pero no lo va a hacer porque estaría dejando al partido en una situación «muy delicada». Ha añadido que en este momento corresponde a «todos» trabajar para reflexionar, analizar los resultados y «aportar una solución», y ha reconocido en cualquier caso que «debe haber un replanteamiento muy profundo» en el PPC, que ha de hacerse «desde la serenidad, la responsabilidad, la coherencia y la generosidad».
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