Petro insiste en su estrategia de victimización para asaltar el poder en Colombia

todo indica que habrá segunda vuelta
Gustavo Petro, candidato del Foro de Sao Paulo a la presidencia de Colombia. Reuters

La última encuesta publicada por la firma Yanhaas muestra que Petro sigue liderando la intención de voto en Colombia, pasando del 25% en diciembre de 2021 al 40% en mayo de 2022, mientras que Federico Gutiérrez pasó del 3% al 21 % en el mismo periodo. Todo indica que habrá segunda vuelta y que el escenario volverá a ser muy similar al de 2018, cuando muchos votaron por Iván Duque y Marta Lucía Ramírez, hoy Presidente y Vicepresidente, para evitar la llegada de Petro al poder. En su momento, muchos afirmaron que no fue un triunfo de la fórmula Centro Democrático-Partido Conservador, sino una derrota de la izquierda, alegando que la estrategia “todos menos Petro” dio resultado.

Sin embargo, el panorama en aquel entonces era muy diferente, pues Duque siempre se mantuvo primero en las encuestas y ganó tanto la primera como la segunda vuelta, con un amplio margen. La diferencia final fue del 12%. Petro se posesionó como Senador, inaugurando el escaño que la Constitución dispone para quien resulte segundo en la elección presidencial. Desde ese momento no ha dejado de hacer campaña y hoy mantiene su escaño en el Congreso. Duque, por su parte, optó por renunciar al Legislativo en marzo de 2018, pues consideraba que la campaña presidencial era incompatible con el ejercicio parlamentario en su recta final.

Petro no tenía y no tiene hoy una mayoría en el Parlamento, algo que sí tuvo Duque y sí tiene Federico Gutiérrez, candidato del Equipo por Colombia. Lo que sí tiene es amplio respaldo en funcionarios de gobiernos de las ciudades capitales más importantes de Colombia: Bogotá, Cali y Medellín. De hecho, el martes en la tarde, la Procuraduría General de la Nación anunció la suspensión de varios funcionarios por indebida participación en política, incluido Daniel Quintero, alcalde de Medellín, quien sin ningún tipo de escrúpulo subió a sus redes sociales un video en el que aparece en un vehículo como conductor y expresa “el cambio en primera”, antes de mover la palanca de cambios a esa posición (en clara alusión a la campaña de Petro, que busca ganar en primera vuelta).

Esta decisión de la Procuraduría fue rechazada por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, que en un comunicado registró “con desconcierto que el Ministerio Público recurra a un concepto subjetivo como ‘imaginario colectivo’, del cual no tenemos referente en la jurisprudencia ni la legislación colombiana”. Lo cierto es que el fallo desató una ola de publicaciones en redes sociales. “Quintero” ya estaba de número uno y “#elcambioesenprimera” de segundo en las tendencias de Twitter el miércoles en la tarde en Colombia.

El Pacto Histórico ha aprovechado la oportunidad para insistir en que los órganos de control están en manos del Gobierno, recordando que la hoy Procuradora General de la Nación era antes ministra de Justicia, y que Gustavo Petro fue también “víctima” de una destitución cuando fue alcalde de Bogotá; proceso que dio origen a una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que pidió al Estado colombiano que este tipo de restricciones fueran impuestas por un juez competente.

El Equipo por Colombia celebra la decisión de la Procuraduría en el caso de Daniel Quintero, aunque en la misma decisión también fue suspendido el alcalde de Ibagué, capital del departamento del Tolima, Andrés Hurtado, quien, presuntamente, habría manifestado su respaldo a Federico Gutiérrez.

A 17 días de las elecciones se caldean aún más los ánimos y ya varios líderes de opinión han expresado que el fallo de la Procuraduría, que no se había expedido cuando la Procuradora General, Margarita Cabello, hizo el anuncio en un video publicado por su entidad el martes; favorece la candidatura de Gustavo Petro, pues le permite seguir con la estrategia de presentarse como un candidato que reúne a los perseguidos por el establecimiento y reforzar su tesis de un golpe de Estado para bloquear su llegada al poder.

El alcalde de Medellín está desatado desde el anuncio y ya no mide sus palabras o publicaciones, acompañado ya abiertamente por Petro y por todo el Pacto Histórico. Si lo que se buscaba era frenar la participación en política de funcionarios de la alcaldía de Medellín, el fallo de la procuraduría logró todo lo contrario. El Gobierno de esa ciudad ya está enfilado con Petro y ahora convoca manifestaciones y movilizaciones en contra de la decisión del Ministerio Público, que acusan de estar al servicio del Gobierno.

Esto es apenas un abre bocas de lo que podría pasar si Petro gana la Presidencia. Cualquier decisión que tomen los órganos de control, la fiscalía o las cortes, será enmarcada dentro de un supuesto golpe de Estado. Lo hizo como alcalde de Bogotá y lo puede hacer como jefe del estado.

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