Diario de Información y Análisis de Intereconomía
patologías mentales

Sadomasoquismo y otras parafilias sexuales

Se trata de prácticas o comportamientos sexuales en los que el placer no procede del acto sexual en sí sino de otra actividad que lo acompaña y lo condiciona y que no está socialmente aceptada.

B. Álvarez
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Una parafilia (del griego pará: ‘al margen de’, y, filía: ‘amor’) es una práctica o comportamiento sexual enfermizo en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra actividad u objeto que lo acompaña y que no está socialmente aceptada. Ciertas prácticas sexuales, como el sexo oral o la masturbación, fueron consideradas parafilias hasta mediados del siglo XX, aunque actualmente se consideran prácticas no parafílicas.

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (el vademécum de psicológos y psiquiatras) las parafilias son consideradas como una enfermedad siempre y cuando sean una conducta recurrente durante al menos seis meses, necesaria para la excitación sexual y que afecte la vida social o laboral del sujeto. En el caso de que ésto no sea así, las parafilias se consideran simplemente una manifestación de la sexualidad del paciente.

Actualmente las parafilias sexuales más comunes son:

1. Exhibicionismo: deseo de mostrar los genitales en público, ante extraños, normalmente ante niños.

2. Voyeurismo: (del verbo voir, ver en francés: “mirón”) el deseo de observar a una persona, sin que esta sea consciente, cuando está desnuda o realizando una práctica sexual.

3. Fetichismo: excitación sexual mediante el uso de algún objeto o parte corporal: fijación por los zapatos de mujer o por las manos, etc. El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva, salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo o problemas a la persona que lo padece o a terceros, pudiendo en este caso llegar a considerarse un trastorno patológico propiamente dicho.

4. Travestismo o fetichismo travestista: excitación sexual derivada del uso de ropa del sexo contrario.

5. Masoquismo: deseo de ser humillado o de recibir algún tipo de castigo o vejación (la persona que lo padece es conocida como “masoca”).

6. Sadismo: deseo de humillar o infligir algún tipo de castigo o vejación (la persona que lo padece es conocida como “sádica”).

7. Pedofilia: Atracción sexual por infantes o prepúberes.

8. Frotteurismo: deseo o excitación sexual que nacen de tocar el cuerpo de otra persona con o sin su consentimiento.

9. Zoofilia: excitación sexual derivada de la práctica con animales.

De la unión del sadismo y el masoquismo surge “el arte” del BDSM (Bondage -uso de vendas y cuerdas-, Dominación, Sadismo y Masoquismo) y es precisamente el sadomasoquismo la fantasía sobre la que se cimienta la novela 50 sombras de Grey y donde se deja entrever que la inclinación sexual de Christian Grey hacia este tipo de prácticas viene dada por un trauma infantil.

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